Toda Colombia al ritmo del Jazz
Septiembre 14, 2008
Por: Milagros Sánchez Pinzón
La noche del 6 de septiembre reciente se registraban 16 grados Celsius de temperatura en la populosa Bogotá, capital de la República de Colombia, ubicada a más de 2,600 metros sobre el nivel del mar. Se verificaba en este valle de Cundinamarca, en las faldas de la Cordillera de los Andes, el tercer día del XX Festival Internacional de Jazz del Teatro Libre.
El hermoso edificio de la Calle 64, recibía a los concurrentes con un grupo de jazz instalado en las afueras y, en el interior, a la banda local Colina Jazz le correspondería abrir el espectáculo de esa noche. En días anteriores habían desfilado por la tarima Chano Domínguez, de España, y las agrupaciones colombianas Bolaefuego y Ensamble.
Jazz en vivo participaría el sábado 6 para apreciar, de manera especial, a la banda Sinestetic Jazz dirigida por el saxofonista italiano Gianni Bardaro, la misma agrupación internacional que inauguró el Primer Boquete Jazz Festival en Panamá en 2007.
Después de disfrutar del trío local, Colina Jazz, integrado por Darío Torres (piano), William Suárez (bajista) y Juan Camilo Anzola, en la batería, quien se lució de forma magistral, apareció el quinteto italo-escandinavo como estelares de la noche.
Más de cuatrocientas personas contemplaron el concierto brindado por los chicos de Bardaro: el noruego Lars Soberg y los hermanos daneses Andreas, Jacob y Nichlas Hatholt, quienes una vez más demostraron su estilo tan particular que yuxtapone diversos ritmos.
Pero no sólo la capital colombiana vibraría esa noche con las sensuales y enigmáticas notas ejecutadas por esta agrupación europea y otras bandas locales y foráneas, sino que durante todo septiembre algunas de las principales ciudades colombianas quedarán impregnadas por el son de este mágico género musical, al ser visitadas por los jazzistas que participan -desde el 4 hasta el 24 de septiembre- en el Medejazz, el Festival Ajajazzgo, el Festival Internacional del Teatro Libre, el Festival Internacional de Manizales, el Barranquijazz, el Jazz al Parque en Bogotá y el Popajazz.
Lo que pudimos apreciar ese sábado 6 de septiembre en el Teatro Libre de Bogotá sería entonces sólo un botón, una pequeña muestra de todos los increíbles encuentros que a lo largo y ancho de la gran Colombia organiza la Red de Jazz y es que esta república andina demuestra que la respuesta del público a este esfuerzo cultural crece paulatinamente y la extensión de estos festivales en diversas regiones desvirtúan el mito de que el jazz es una música de minorías.
