Soloy Tras las inundaciones del 3 de septiembre
Octubre 18, 2008
Lo sucedido en Soloy, es parte del pasado, aquí el único atractivo es
un montón de trozos de árboles que dejaron las crecientes y la
expectativa educativa, las edificaciones de zarzos y de casas.
Eduardo E. Espinosa
BESIKO, Comarca Ngöbe Buglé.
En muchas de las comunidades de Soloy, en especial aquellas que el 3
de septiembre de este año, que fueran apabulladas por las corrientes
del río Fonseca,las habituales actividades de éstas, están volviendo a
su normalidad.
A la orilla de la carretera cerca al sitio llamado la terminal del
trasporte, hombres y mujeres sentados o en cuclillas, sin mucha
atención observan pasar a sus paisanos.

En la entrada de una casa, unos niños juegan al fútbol pateando un
embase plástico que rebota de forma desordenada, imaginándose que es
un verdadero balón.

Más allá sobre los que aparenta una alfombra de cientos de trozos de
árboles, se ve la figura de Juan Salinas. Su pesada carga le obliga
caminar con pasos lentos mientras de forma cautelosa va sorteando cual
de estos ha de pisar.

Con la timidez de un jugador aprendiz de ajedrez, se moviliza hasta
arribar al zarzo, para cruzar por él, sobre las aguas del río Fonseca.
Al preguntarle que hacia dónde va, con marcada pronunciación indígena
responde… ¿Que pa donde íre?, pues para mi casa, allá tenere mi
familia, mujere y mis cosas. Volvere allá, que más me quedare. Nadie
va conseguire algo mejore”,. De inmediato acomoda su carga sobre su
espalda y se aleja dejando atrás aquel irregular tapiz de árboles
desnudos, que aún despiden una fuerte fragancia típica cuando son
talados en grandes cantidades.
“La feria de Soloy ya ha pasado”, sostiene Mariano Moreno. Los
primeros días eran de gente de todas partes que llegaban hasta el
zarzo curioseando y se iban. “Aquí la vida ha vuelto a ser la misma de
antes, el abandono es parte de ella”.
“Nunca había visto tantos helicópteros volando por aquí”. ”La gente
del Gobierno nos preguntaban que como nos sentíamos. ¿Qué cuantos
éramos?, cuantos hombres, mujeres y niños, luego se fueron” asestó
decir Crecencio Santos, un ngöbe pero con rasgos latino.
En tanto Agapito Bejerano de 52 años de edad recordó que junto a su
familia vivía en la Playita. El día de la creciente tuvo que
abandonar su choza nadando. ”Yo regresare de chapear una cuadra, el
agua no me dio tiempo pa nada, solo pude salvare mi vida y la ropa que
vestire. ”Solo Dios sabere porqué sucedere, fuere una advertencia
para todos los que vivire aquí”.
Juan de Gracia y Mariano Salinas fueron parte de los más de 300
damnificados que vivieron por varias semanas en un salón del colegio
Joaquina Herrera de Torrijos, nombre con la se honró la madre del
General Omar Torrijos.
De Gracia, remembró que en la pared de un salón había un escrito que
decía “Dios nos ama sin distingo de raza”. ”En verdad no se quien
escribió eso, pero tengo mis dudas que sea verdad” citó.
Sobre el apoyo recibido de las autoridades tradicionales comarcales,
María Rodríguez, en todo agresivo dijo que estos no se apersonaron por
Soloy, “Yo no los vi, merecen que los pongamos en el “Cepo”, como al
alcalde Palacios, por no cumplir con sus obligaciones” aupó.
Ángel Santos, mira lo sucedido de otra manera, afirma que ahora hay
madera por todas partes, la cual pueden utilizar para la construcción
de casas y otras como leña, “hay que aprovechar en algo, lo que el río
nos dejó, la tristeza la tenemos que echar a las corrientes” adujo.
Bernandino Sánchez, coordinador de la radio Baha´í, agradeció a todas
las personas que aportaran alimentos, ropa, enseres y muchas cosas a
favor de los damnificados y que lo vivido fuera un ejercicio de que se
debe hacer en situaciones similares como la necesidad de implementar
acciones y criterios serios.
Dijo que durante la entrega de alimentos en las zonas alejadas se
pudieron detectar familias que si ser damnificadas prácticamente nada
tenían para comer.
Muchos habitantes de Soloy aducen que ciertos operativos no fueron
desarrollados con la rapidez necesaria, citaron que durante las
semanas que estuvieron albergados los damnificados, debieron de
aprovecharse para desarrollar charlas en el orden de salud sexual, del
manejo de las aguas, de las letrinas, de los alimentos y que hacer
cuando se dan situaciones en que las aguas de los ríos empiezan a
salirse de sus causes.

Con el colapso de zarzos, el año escolar también sufrió Las
corrientes no solo cuartaron vida humanas y destruyeron casas, también
el calendario escolar se vio afectado, básicamente por la destrucción
de zarzos que son enlaces de comunicación vial entre las comunidades y
los sitios donde se encuentras las escuelas, por lo que por más de
tres semanas no se desarrollo la actividad educativa en estas áreas.
Nesly Morales, educadora de la escuela de Boca Remedios, la cual posee
una población de 477 estudiantes y 24 docentes de los cuales solo uno
vive en la zona, expresó que los dos zarzos de la zona colapsaron por
lo que ciertos padres optaron por trasladarse a vivir a otro lugar y
sus hijos no continuarán en la escuela.
Luís José Bejerano, sugirió que se recupere el bimestre perdido,
adjudicándole el tercer bimestre en base a las notas que acumularon.
Los educadores de la escuela de Boca Saguí, con una población de 413
estudiantes, indican que hay que caminar cinco horas hasta Soloy, que
en el recorrido tienen que cruzar los ríos, Soloy, Boca Balsa, Huso y
Fonseca y varias quebradas de gran caudal de agua lo que hace difícil
a ellos su llegada a esta escuela.
Manuel Bejerano, afirmó que es necesario agilizar la construccion de
los zarzos y sugirió que para recuperar la perdida de clases, los
maestros deben implementar horarios especiales.
Adicionó que no solo llevando a los maestros en helicópteros se
resuelve el problema, ya que de igual existen 112 estudiantes que
quedan aislados de la escuela por la falta de esos puentes.
Manuel Murgas, representante del Fondo de Inversión Social (FIS), en
Chiriquí, aseguró que los fondos económicos para edificación de los
zarzos ya fueron adjudicados y que provienen del PRODEC.
DATOS ADICIONALES DE LOS ZARZOS
El costo de construcción del metro lineal de los zarzos es de mil dólares,
Actualmente se realizan los estudios de agrimensura en donde se establecerán.
El periodo que lleva la construccion promedia los 3 meses.
Los valores totales no fueron dados a conocer.
Las propuestas al sector educativo
La directora del Ministerio de Educación (Meduca), en Chiriquí,
Elizabeth Suárez y Germán Troopman, director regional del Meduca en la
comarca Ngöbe Buglé, propusieron:
En las zonas afectadas por el deterioro de zarzos, que los educadores
salgan de las comunidades una vez por mes.
A cambio tomarán 4 días libres.
Para compensar el período de clases perdidas se habilitarán brindar
clases los sábados.
Los educadores que viven en Veragüas y en David, serán trasportados
en un autobús hasta Soloy y desde allí vía helicóptero a sus
respectivas escuelas.
El primer traslado se promovió el 6 de octubre.
La salida de estos educadores de sus centros educativos se dará el 6
de noviembre.
Ingresarán nuevamente el 11 de noviembre, para salir el 12 de
diciembre una vez concluido el año escolar 2008.
Del tema de la adjudicación de lotes donde se reubicaran los
damnificados, el director del Ministerio de Salud Comarcal, Guillermo
Guerra, citó que ya se están entregando, dándoles prioridad a las
familias que posean miembros con cualquier tipo de discapacidades, a
fin de que tengan mejor ubicación hacia la carretera.
Las aguas han vuelto a sus caudales normales. La vida en Soloy sigue
siendo igual. Las corrientes de los ríos Fonseca y Soloy no pudieron
borrar las necesidades de muchos de sus pobladores.
Para muchas personas que no conocen lo que se dio aquel 3 de
septiembre, ya es cosa del pasado, incluso el cacique de la región y
el presidente del Congreso Comarcal Ngöbe Buglé, no les interesó lo
que se dio, a tal punto que nunca aparecieron por allá.
