“En las noches de luna, los pequeños cantaban sus tonadas tomados de las manos, y los cuentos de apariciones y tuliviejas de los más grandes estremecían a los ingenuos oyentes; cantos, risas, gritos, carreras, danzas y leyendas. Así eran los conciertos de entonces. Sólo para las fiestas del San Juan o el Santiago, había un baile en una enramada, debajo de un árbol de mango”

Gonzalo Brenes Candanedo.

Milagros Sánchez Pinzón
Semanario Culturama

fotopc01.jpgComo toda obra creada por el hombre, lo que hoy se conoce como Parque Miguel de Cervantes Saavedra, en el corazón de la ciudad de David, ha experimentado un largo proceso evolutivo.

Durante la época colonial y el período de Unión a Colombia, el reducido pueblo de David tenía por eje principal la Plaza San José, en el Barrio El Peligro, actualmente conocido como Parque Bolívar, en el barrio del mismo nombre. En las postrimerías del siglo XIX, debido al incremento poblacional y comercial que comenzaba a verificarse en la cabecera de la provincia de Chiriquí, el movimiento urbano se fue extendiendo en dirección occidental y lo que fuera un amplio solar baldío dio lugar a la Plaza del Carmen.

fotopc04.jpgAlrededor de la Plaza del Carmen surgió la Iglesia Sagrada Familia, cuya primera torre se construyó en 1898, y, poco a poco, numerosos negocios como los de Salvador Jurado (Almacén Nuevo Mundo) y Hotel del Istmo (esquina de Almacén Romero) se establecieron en su perímetro.

fotopc02.jpgEl compositor y periodista Gonzalo Brenes Candanedo (1907-2003) escribió en el diario Ecos del Valle, de junio de 1949, que la Plaza del Carmen, “era en tiempos ancestrales un lote de verde sabana, salpicado por algunos senderos de tierra rojiza. En ese entorno correteaban los chiquillos del pueblo, observados por las vacas que pastaban tranquilas al caer la tarde”.

Continúa relatando el maestro Brenes: “En las noches de luna, los pequeños cantaban sus tonadas tomados de las manos, y los cuentos de apariciones y tuliviejas de los más grandes estremecían a los ingenuos oyentes; cantos, risas, gritos, carreras, danzas y leyendas. Así eran los conciertos de entonces. Sólo para las fiestas del San Juan o el Santiago, había un baile en una enramada, debajo de un árbol de mango”.

fotopc03.jpgEsta apacible Plaza del Carmen se fue transformando. A principios del siglo XX, Antonio Anguizola, Secretario de Obras Públicas, trajo de Panamá una cerca que bordeaba al Parque Catedral y con ella demarcó la plaza (parte de esta valla se observa actualmente en la Escuela José María Roy o El Retiro). El comerciante Carlos Milligan construyó las aceras y, en 1914, por obra de Mélida María Arias se logró la pavimentación interior, con cemento, y las instalaciones de agua.

El 12 de octubre de 1924 se colocó una placa en el quiosko de la Plaza, en honor del Padre de la Lengua Española de la Lengua, Miguel de Cervantes Saavedra, y desde entonces lleva su nombre. El Alcalde en ese momento era don Nicolás Saval.

Durante muchos años, el floricultor español Cristóbal Torres fue contratado por el Municipio de David para que se sirviera como parquero. Don Cristóbal embelleció el sitio sembrando flores ornamentales, palmas y frondosos árboles, convirtiéndolo en uno de los parque más bonitos de la República.

fotopc05.jpgA finales de los años cuarenta, durante las gobernaciones de Alejandro González Revilla y Eduardo “Lalo” González, el ingeniero Eladio Pérez Venero elaboró los planos de un nuevo parque que cambió las añejas estructuras, las cuales permanecieron casi intactas hasta principios del año 2006, cuando la Alcaldía de David, dirigida por el licenciado Francisco Vigil, y el Comité Pro Limpieza, Ornato y Ordenamiento de la Ciudad, presidido por el doctor Manuel Molina, decidieron realizar una reestructuración completa. El moderno Parque de Cervantes será inaugurado el jueves 28 de junio de 2007 por el presidente de la República, Martín Torrijos Espino.




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