Por: Ricardo Ortega
Hace algún tiempo al subirme a un taxi en David el chofer del mismo me indica que “el cinturón de seguridad no sirve, pero póngaselo por encimita para que no me pongan la multa”. Le indiqué -intentando en vano salvarlo de su letal ignorancia- que dicho cinturón está instalado para proteger la vida de los pasajeros, no defender su irresponsabilidad de una merecida multa. Acto seguido (pueden imaginarlo) me bajé de la susodicha trampa de muerte.
A pesar de ser ley el utilizar cinturón de seguridad, muchas personas escogen el no utilizarlo y simular rápidamente que lo llevan puesto cuando se acerca el patrulla con el fin de evitar o pagar la multa o la coima (?!). Los siguientes links a videos de tests de accidentes nos muestran por qué el “jueva vivo” en este caso puede ser “juega muerto”
Crash test dentro de un camión
Prueba con asiento para bebés orientado hacia atrás y prueba con asiento hacia delante A este respecto, no estoy seguro si los asientos de seguridad para menores están legislado en Panamá, pero deberían estarlo. Previo al nacimiento de mi hijo Daniel fui a un taller instructivo sobre esta medida de seguridad y hoy día jamás lo subiría a un auto sin asiento de seguridad. Si decide adquirir uno (ojalá que sí) verifique antes qué tal fácil es instalarlo y si cumple con las normas establecidas en Estados Unidos. En ese país se vigila muy de cerca que los asientos para bebés funcionen adecuadamente.
Muchos de los accidentes que ocurren en nuestras calles tendrían un final menos trágico si sólo siguieramos las reglas básicas que dicta el sentido común y la ley.
